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Toman ministerios por la reforma de pensiones
Tensión. Con la fuerza de los mineros, la COB tomó el Palacio de Telecomunicaciones, donde funciona la Empresa de Correos de Bolivia y las oficinas de otros ministerios. Allí retuvieron a varios periodistas
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EL DEBER/Agencias
Los mineros de Huanuni hicieron temblar a La Paz. Como en épocas cuando la Central Obrera Boliviana era capaz de paralizar todo el país con una orden de Juan Lechín Oquendo, los trabajadores del socavón abandonaron sus minas y marcharon sobre la sede de Gobierno para estremecerla a fuerza de dinamitazos, protestar contra el Gobierno por no consensuar la nueva Ley de Pensiones y tomar el Palacio de Comunicaciones, uno de los centros neurálgicos del Ejecutivo, donde funciona la Empresa Nacional de Correos de Bolivia y varios ministerios, entre ellos el de Hacienda, Obras Públicas, Minería y la Administradora Boliviana de Carreteras, entre otros.
Todo comenzó el martes, cuando un ampliado de la COB definió marchar sobre La Paz. A las 14:30 de ayer, los mineros se reunieron en la plaza San Francisco e iniciaron su marcha hacia Palacio Quemado. Fueron repelidos por policías antimotines, que los obligaron a volver hacia El Prado. En su recorrido, a cada paso se escuchaban los gritos de ‘tiro, tiro’ y segundos después el sonido del estallido del cachorro de dinamita estremecía a los transeúntes y obligaba a los numerosos comerciantes a levantar mucho más temprano sus puestos callejeros. El MAS trató de reaccionar contra la marcha, organizando un grupo de jóvenes para insultar a los mineros, pero una vez más demostraron que, con cachorros de dinamita en mano no hay nadie que les haga frente. A las 16:05, luego de dar una vuelta por El Prado, llegaron al Palacio de Comunicaciones, abrieron la puerta del garaje con dinamitas y tomaron el edificio.
Todo se complicó cuando fracasaron las negociaciones de la COB con la Cámara de Diputados. La Comisión de Política Social no logró consensuar el proyecto gubernamental con el de los obreros, lo cual llevó al ministro de Hacienda, Luis Arce, a calificar de irresponsable el proyecto cobista, que pretende bajar la edad de jubilación de 65 a 55 años y volver al anterior sistema de reparto colectivo.
El Gobierno pretende eliminar la administración de Asociación de Fondos de Pensiones privadas y transferir los recursos de los aportes individuales a una administradora estatal. A ello se suma la creación de una jubilación solidaria, con aportes de los que ganan sueldos altos.
La declaración de Arce molestó al ejecutivo de la COB, Pedro Montes, que anunció que la toma de instituciones se mantendrá hasta que se consensúe un documento.
A estas movilizaciones se suman los cercos que los cobistas mantienen sobre las ciudades de Sucre y Potosí, que están incomunicadas por vía terrestre. En el caso potosino, los que mantienen el bloqueo son los sectores minero y del magisterio rural. Ayer los bloqueos fueron esporádicos, pero para hoy no se descarta que los cortes sean totales, dejando incomunicada a la ciudad.
Esto ya sucede en Sucre, donde la movilización es dirigida por los sectores gremiales. Pero es en Oruro donde el conflicto tiende a calentarse aún más. Los maestros urbanos han convocado a un paro de 24 horas y amenazan con tomar por la fuerza a las escuelas que no lo acaten. Además, mineros de Totoral se desplazarán hoy hasta La Paz para apoyar a los de Huanuni. Todo esto hizo reaccionar al Gobierno, que se abrió al diálogo y al consenso pese a que el pasado viernes envió su proyecto al Congreso, al considerar que ya estaba lo suficientemente difundido y aceptado. La COB anunció que no dejará el edificio hasta que su proyecto sea aprobado.
Más de 20 periodistas fueron retenidos
Cuando una veintena de periodistas ingresó junto a un centenar de trabajadores mineros que tomó el edificio de Comunicaciones y se apostó en la terraza, jamás se imaginaron que terminarían como rehenes de los trabajadores durante cinco horas. A las 16:30, cuando un grupo de mineros tomó la terraza del edificio y mostró la pancarta de la Confederación de Trabajadores Fabriles de Bolivia y de la Federación de Trabajadores Mineros de Bolivia, los ánimos se exaltaron y los movilizados comenzaron a gritar: “Evo cabrón queremos solución”. Todo esto era seguido por los periodistas desde dentro del edificio, hasta que uno de los trabajadores dijo: “Nadie sale de aquí” y comenzó un suplicio de cinco horas. Cansados de esperar la liberación, los periodistas llamaron al Defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, y al viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Sacha Llorenti, pero no hicieron mucho esfuerzo para convencer a los cobistas. A las 19:35, entre golpes y empujones, los periodistas lograron saltar desde la terraza del edificio hacia unas gradas aledañas. El frío de la noche paceña y el cansancio persuadió a los mineros a dejar que los comunicadores ‘huyan’ dando un salto de dos metros./ANF.

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